Paco Ayala

Lo que se ve y se hace durante el camino

Archivo para la etiqueta “Open data”

Big Data y Smart City.

En este post se toman datos del  monográfico sobre tendencias perteneciente al proyecto del informe “La Sociedad de la Información en España” elaborado por Fundación Telefónica.

Este informe se publicó en el 2012.  Y fue una buena reflexión sobre SMART CITY.

Ciudad del futuro

Smart City del futuro

Pero salvo algunos pocos visionarios, esto del BIG DATA parecí más guión de una película que algo real

Hoy en 2017, en la primera capa de  acceso a la información las cosas están más o menos igual.  Aunque ya están más definidas las cuatro patas que configuran el concepto BIG DATA: volumen, velocidad variedad y veracidad.

También están definidas cuales son las  tres fuentes de información: datos propios, datos externos o ajenos y datos proporcionados por sensores a tiempo real.

Y a partir de aquí, todo va ya a gusto del consumidor y a los caprichos del legislador de turno.

Por una parte, ademas de todos los datos secuenciales o no de los que se pueden disponer como propios, esta lo que conocemos como OPEN DATA, que son datos que están a disposición de cualquiera que quiera consultarlos.

Las redes sociales han incrementado de manera notable el volumen de OPEN DATA del que se dispone. Aunque no son las únicas fuentes.

Pero lo mas impactante son los datos a tiempo real.  Y esta generación de datos se producen por lo que a grandes rasgos conocemos como SMART CITY,  y usamos cotidianamente como INTERNET DE LAS COSAS.

Smart City

Coger el metro o el autobús, usar un parking, ir al médico, comprar con tarjeta, saltarse un semáforo son actos que producen información a tiempo real. Y todo esto es lo que acuña eso de la SMART CITY

El siglo XXI está llamado a ser el siglo de las ciudades. Según Naciones Unidas ya en julio de 2007 la población urbana sobrepasó a la población rural en el mundo.

Además, se prevé que esta proporción se incremente notablemente en los próximos años, hasta el punto que en el año 2050 prácticamente el 70% de la población mundial se haga urbana y muchas de las ciudades cuenten con más de 10 millones de habitantes.

Se estima que en 2025, sólo en China, habrá 221 ciudades que superen el millón de personas, Europa tiene en la actualidad 35.

Las ciudades tienen un gran impacto en el desarrollo económico y social de las naciones. Son verdaderas plataformas donde las personas viven y trabajan, donde las empresas desarrollan su actividad y en el marco de las cuales se prestan numerosos servicios.

Son, además, grandes centros de consumo de recursos. En la actualidad, las ciudades consumen el 75% de los recursos y de la energía mundial y generan el 80% de los gases responsables del efecto invernadero, ocupando tan sólo el 2% del territorio mundial.

Sin duda, toda esta evolución plantea un cambio muy importante en lo que se refiere al despliegue y a la gestión de las infraestructuras de todo tipo en el ámbito de las ciudades y por lo tanto este hecho habrá de ser tenido muy en cuenta por las políticas públicas que se desarrollen en el ámbito local en los próximos años.

Ante un escenario que muestra un entorno urbano con una demanda creciente de eficiencia y recursos las administraciones públicas han de plantearse una evolución en los modelos de gestión de las ciudades.

Para ello, la aplicación de las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) se hace imprescindible y se traduce en el concepto SMART CITY que adelanta, con sus servicios, la que ha dado en denominarse Internet de las Cosas.

SMART CITY

Definimos así SMART CITY (en castellano Ciudad Inteligente) como aquella ciudad que usa las tecnologías de la información y las comunicaciones para hacer que tanto su infraestructura crítica, como sus componentes y servicios públicos ofrecidos sean más interactivos, eficientes y los ciudadanos puedan ser más conscientes de ellos.

Ahorros en la provisión de servicios en el marco de una SMART CITY: La SMART CITY se convierte en sí en una verdadera plataforma digital que permite maximizar la economía, la sociedad, el entorno y el bienestar de las ciudades y facilita el cambio hacia un comportamiento más sostenible entre todos los agentes: usuarios, empresas y Administración.

Busca además aprovechar al máximo los presupuestos públicos precisamente gracias a la mejora de los procesos propios de la ciudad y sus habitantes. Por otro lado, permite habilitar nuevos modelos de negocio, constituyendo una excelente plataforma para la innovación en su entorno.

En una definición más amplia una ciudad se puede considerar como “inteligente”, cuando las inversiones en capital humano y social, y en infraestructura de comunicación, fomentan precisamente un desarrollo económico sostenible y una elevada calidad de vida, con una sabia gestión de los recursos naturales a través de un gobierno participativo.

El mundo del futuro

Como debería ser una Smart City

Fuentes de Valor de una SMART CITY:

  • Reducción del gasto público: se reduce el gasto público dedicado a la provisión y gestión de los servicios públicos
  • Incremento de la eficiencia y la calidad de los servicios: es posible realizar una gestión más eficiente de los recursos y mejorar la calidad de los servicios prestados
  • Ofrece soporte a la toma de decisiones: facilita la identificación de las necesidades de la ciudad y el planteamiento de nuevos servicios para ofrecerles soporte
  • Favorece la innovación: ofrece una plataforma ideal para innovar, incubar nuevos negocios e ideas y en general favorecer el desarrollo social
  • Ofrece información en tiempo real:  mejora el grado de conciencia de los ciudadanos sobre el entorno en el que habitan proporcionando información que fluye en tiempo real y al mismo tiempo mejora la transparencia de la administración.

De manera descriptiva, una SMART CITY es un espacio urbano con infraestructuras, redes  y plataformas inteligentes, con millones de sensores y actuadores, dentro de los que hay que incluir también a las propias personas  y a sus teléfonos móviles.

Un espacio que es capaz de escuchar y de comprender lo que está pasando en la ciudad y ello permite tomar mejores decisiones y proporcionar la información y los servicios adecuados a sus habitantes.

Además, el uso de técnicas analíticas avanzadas en tiempo real es lo que permite crear una especie de conciencia y entendimiento sobre la ciudad, lo que sin duda, mejora los servicios prestados.

Son muchos los tipos de iniciativas que se enmarcan dentro de un proyecto global de SMART CITY. Los ejes en los que suele incidir tienen que ver con:

  • La movilidad urbana:gestión del tráfico en tiempo real, gestión de los medios de transporte de viajeros, gestión de aparcamientos, gestión de flotas, gestión del uso de bicicletas, pago de peajes, soporte al uso de vehículos eléctricos, aplicaciones de trazabilidad y logística, servicios de compartición de vehículos, etc.
  • La eficiencia energética y en general, la gestión sostenible de los recursos: “smart energy grid”, “smart metering”, recogida y tratamiento de residuos urbanos, gestión de parques y jardines públicos, medición de parámetros ambientales, etc.
  • La gestión de las infraestructuras de la ciudad:gestión de edificios públicos e “inmótica”, gestión de infraestructuras públicas y equipamiento urbano, reporte de incidencias por parte de la ciudadanía, etc.
  • Gobierno participativo y e-Administración.
  • Seguridad pública:gestión de servicios públicos de emergencia y protección civil, video vigilancia y seguridad ciudadana, prevención y detección de incendios, etc.
  • Salud: tele monitorización y tele medicina, tele asistencia y servicios sociales, servicios de sanidad pública, etc.
  • Educación y cultura: e-learning y tele trabajo, e-turismo y servicios de información cultural, e-comercio, etc.

El futuro de las SMART CITY:

Sin embargo, el modelo objetivo de una SMART CITY ha de ser tener una visión global de ciudad que permita ir desplegando servicios según prioridades  sin que ello suponga tener silos de información que comprometan el desarrollo futuro de la SMART CITY y sus servicios.

Mucho de estos servicios que adelantan ya el futuro mundo digital, adquieren precisamente la masa crítica necesaria para su despliegue en el contexto de la SMART CITY.

Adicionálmente, poder cruzar la información procedente de ámbitos de gestión diferentes de la ciudad en tiempo real (o casi real) es algo que sólo puede llevarse a cabo en el marco de una SMART CITY y eso le confiere un especial valor, que favorece ese salto cualitativo en la manera de gestionar las ciudades que se va a hacer necesario en los próximos años.

Este post es una síntesis del Informe monográfico sobre tendencias perteneciente al proyecto del Informe “La Sociedad de la Información en España” elaborado por Fundación Telefónica, junto con otras consideraciones propias de la observación de la realidad.

 

Navegador de artículos